
No es mala idea comenzar con una pequeña aportación del genial Forges. Es un momento de gran incertidumbre para muchos, para mi también. Las mañanas comienzan con un repaso a las quinielas, los confidenciales, las conversaciones con los compañeros, con el camarero ("¿cómo va lo tuyo chaval?"), y con la "santa" para comentar los últimos rumores. Paciencia, como el santo Job.
Mientras tanto, la valeriana corre por las venas mezclada con café, algo evidentemente inteligente.
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